Es bien sabido que todo daño o dolor conocido hacia un amigo, tiene su castigo.
Como bien dicen "A cada cerdo le llega su san Martín".
¡Y os aviso, aún no conozco persona alguna, a la que no le haya llegado!
Esto comenzó aquel día que decidí contar mis pesadillas para dejar espacio a mis sueños.
A veces las cosas más simples, las mas pequeñas pueden resultarnos las más maravillosas e increíbles y para eso no hace falta mucho.
Por ello pido que ocurra algo bueno que nos vuelva a unir, pero esta vez que sea para siempre. De cualquier modo agradeceré todos los días de mi vida que se cruzaran en mi camino, todos y cada uno de ellos :)